lunes, 23 de septiembre de 2013

TUNNBRÖD O PAN POLAR, para Bake the World



Desde Bake the World, este mes nos proponen elaborar Tunnbröd o pan polar.
Como ya os contamos, somos muy nuevas en la preparación de pan, pero nos gusta tanto que no podemos más que, por lo menos, intentarlo.

Éste se trata de un pan con apariencia de crepe, plano y con un dibujo de agujeritos en toda su superficie, típico de la región norte de Suecia.

El Tunnbröd acompaña a casi todas las comidas en Laponia, en Suecia y en el resto del norte de Escandinavia, pero tiene nacionalidad sueca.

Lo que más nos llamó la atención al ver esta propuesta fue la forma de cocción de este pan, no se hornea.
Además, entre sus ingredientes está la miel y el yogur griego, y como nos encanta descubrir recetas nuevas nos lanzamos a esta aventura.
El resultado es un pan que hasta ahora desconocíamos y que ha gustado mucho a todos.



 Vamos pués con la receta.

INGREDIENTES:

- 150 gr. de harina de fuerza "El Amasadero"
- 150 gr. de harina integral de centeno "El Amasadero"
- 150 gr. de harina integral de maíz "El Amasadero"
- 1 sobre de levadura de panadero
- 200 ml. de agua templada
- 4 cucharadas de yogur griego
- 2 cucharadas de miel
- 1 cucharada de semillas de hinojo
- 1 cucharadita de sal


ELABORACIÓN:

Primero, tamizamos la harina blanca y la juntamos con la de maíz y la de centeno.
Añadimos la sal y las semillas de hinojo (nosotras pusimos muy poquitas semillas por si en casa no gustaba).
Incorporamos la levadura y la miel y mezclamos.
Cuando la masa empieza a unirse agregamos el yogur griego y el agua.
Amasamos durante unos diez minutos y hacemos una bola con la masa que colocaremos en un cuenco engrasado.


Dejamos levar durante una hora aproximadamente; transcurrido este tiempo dividimos la bola en 8 piezas del mismo tamaño. Cada una de ella la alisamos con la ayuda de un rodillo dándole forma redonda.
Pinchamos con un tenedor toda la superficie y una a una las colocamos en la sartén sin aceite.
Dependiendo de si queremos el pan más blando o más duro, dejamos en la sartén por cada lado minuto y medio o dos minutos.
Las sacamos y dejamos enfriar sobre una rejilla.


Los rellenos para este tipo de pan pueden ser muy variados, dulces o salados, siempre que, a poder ser, sean de calidad.
Nosotras pusimos salmón Keia, de una pequeña fábrica situada aquí en Bizkaia que está de rompe y rasga; un producto auténtico, artesano y que si tenéis oportunidad no dejéis de probar porque realmente todos los ahumados de Keia merecen la pena.


Se puede presentar de diferentes formas, bien a modo de bocadillo, en este caso, relleno de salmón ahumado Keia, lechugas variadas y queso de untar, o enrollado.
Si los acompañamos de una ensalada rica o un poco de atún, resultan sublimes.


El sabor de este pan polar, al utilizar harina de maíz y al ser nosotras de Euskadi, nos ha recordado al talo, torta de maíz que se cocina aquí en esta tierra, muy parecida a las tortillas mexicanas o arepas.


Que lo disfrutéis.

lunes, 16 de septiembre de 2013

ESCAPADA AL ÚLTIMO REFUGIO DE LOS ÁRABES, LAS ALPUJARRAS


Este verano he podido disfrutar de un viaje precioso al Barranco de Poqueira, una de las zonas más célebres de las Alpujarras granadinas, un destino increíble con un gran reclamo turístico.
Prácticamente colgados de las laderas del valle, escalonados, sobre el barranco están los tres pueblos más bellos de las Alpujarras: Capileira, Bubión y Pampaneira.
Estas tres localidades están declaradas Conjunto Histórico-Artístico.


La primera parada fue en Lanjarón, puerta de las Alpujarras, balneario muy conocido por su agua mineral.


Órgiva, es considerada la capital de la comarca de la Alpujarra.
Imponente la Parroquia Nuestra Señora de la Expectación, única iglesia del municipio, construida en 1500, sobre una mezquita musulmana.
Resultan muy curiosos los tejados de toda esta zona, planos y con las típicas chimeneas alpujarreñas.




Pampaneira, el primer pueblo que encontramos al subir el barranco de Poqueira, ha conservado de una manera especial la arquitectura tradicional de los pueblos de la Alpujarra con sus casas encaladas y con sus tejados planos.
En la plaza principal y en la mayoría de sus tiendas se agolpan los puestos de jarapas, totalmente artesanas.


Una parada obligatoria es la fábrica de chocolate "abuela ili", empresa artesanal que lleva más de una década elaborando magnífico chocolate, con más de 40 variedades.


Existen muchísimos lugares para comer en Pampaneira, nos decantamos por el restaurante "Casa Julio", un sitio muy acogedor, conocido en toda la zona por la calidad de su comida casera; obligatorio probar el "plato pampaneiro".


De postre, la especialidad de la casa, tarta de queso con trozos de nueces y chocolate, exquisita y que, por supuesto, compartiremos en breve con vosotros esta receta en el blog.


Enclavado en el corazón de la Alpujarra, nos encontramos con Bubión, desde donde pudimos observar las mejores vistas del Barranco.




Capilerira, el más alto de los tres pueblos que conforman el Barranco de Poqueira.
Las casas blancas de tejados planos dan forma a sus empinadas y zigzagueantes calles.



Una excursión preciosa y que recomendamos especialmente es visitar Fuente Agria, próxima al pueblo de Pórtugos, a 2 km, dirección Trevélez.
Es muy preciada por sus beneficios medicinales.
Junto a ella, cruzando la carretera, encontramos unas escaleras que conducen al rincón, posiblemente más bonito que la naturaleza nos ha preparado en la zona de la Alpujarra.
Al descender, nos encontramos con unas cascadas de agua ferruginosa, que caen de una altura de 20 metros y han ido coloreando de color calabaza todo lo que toca como consecuencia de la Limonita que contiene.
Es muy difícil poder plasmar en fotografía el encanto de este lugar, debido sobre todo a los contrastes de luminosidad.


Llegamos a Trevélez, el pueblo más alto de toda la Península.
Su clima seco y frío es ideal para la producción del famoso "jamón serrano".

Callejear por estos pueblos blancos es más que recomendable, cada rincón ofrece una sorpresa, una vista espléndida.
Si tenéis oportunidad no os lo perdáis: según comentan, en otoño su belleza natural y su variada paleta de colores le convierte en la imagen más fotografiada de la Alpujarra granadina.

Si ya habéis disfrutado de estos paisajes os animamos a que nos contéis vuestra impresión sobre estos pueblos blancos.

No puedo terminar esta entrada sin dejaros esta canción de Carlos Cano a su Granada Oriental, próximo destino cuando vuelva a esa gran ciudad.


Espero que os haya gustado,

Piedi