Desde Bake the World, este mes nos proponen elaborar Tunnbröd o pan polar.
Como ya os contamos, somos muy nuevas en la preparación de pan, pero nos gusta tanto que no podemos más que, por lo menos, intentarlo.
Éste se trata de un pan con apariencia de crepe, plano y con un dibujo de agujeritos en toda su superficie, típico de la región norte de Suecia.
Lo que más nos llamó la atención al ver esta propuesta fue la forma de cocción de este pan, no se hornea.
Además, entre sus ingredientes está la miel y el yogur griego, y como nos encanta descubrir recetas nuevas nos lanzamos a esta aventura.
El resultado es un pan que hasta ahora desconocíamos y que ha gustado mucho a todos.
INGREDIENTES:
- 150 gr. de harina de fuerza "El Amasadero"
- 150 gr. de harina integral de centeno "El Amasadero"
- 150 gr. de harina integral de maíz "El Amasadero"
- 1 sobre de levadura de panadero
- 200 ml. de agua templada
- 4 cucharadas de yogur griego
- 2 cucharadas de miel
- 1 cucharada de semillas de hinojo
- 1 cucharadita de sal
ELABORACIÓN:
Primero, tamizamos la harina blanca y la juntamos con la de maíz y la de centeno.
Añadimos la sal y las semillas de hinojo (nosotras pusimos muy poquitas semillas por si en casa no gustaba).
Incorporamos la levadura y la miel y mezclamos.
Cuando la masa empieza a unirse agregamos el yogur griego y el agua.
Amasamos durante unos diez minutos y hacemos una bola con la masa que colocaremos en un cuenco engrasado.
Dejamos levar durante una hora aproximadamente; transcurrido este tiempo dividimos la bola en 8 piezas del mismo tamaño. Cada una de ella la alisamos con la ayuda de un rodillo dándole forma redonda.
Pinchamos con un tenedor toda la superficie y una a una las colocamos en la sartén sin aceite.
Dependiendo de si queremos el pan más blando o más duro, dejamos en la sartén por cada lado minuto y medio o dos minutos.
Las sacamos y dejamos enfriar sobre una rejilla.
Nosotras pusimos salmón Keia, de una pequeña fábrica situada aquí en Bizkaia que está de rompe y rasga; un producto auténtico, artesano y que si tenéis oportunidad no dejéis de probar porque realmente todos los ahumados de Keia merecen la pena.
Si los acompañamos de una ensalada rica o un poco de atún, resultan sublimes.
Que lo disfrutéis.























