Prácticamente colgados de las laderas del valle, escalonados, sobre el barranco están los tres pueblos más bellos de las Alpujarras: Capileira, Bubión y Pampaneira.
Estas tres localidades están declaradas Conjunto Histórico-Artístico.
La primera parada fue en Lanjarón, puerta de las Alpujarras, balneario muy conocido por su agua mineral.
Órgiva, es considerada la capital de la comarca de la Alpujarra.
Imponente la Parroquia Nuestra Señora de la Expectación, única iglesia del municipio, construida en 1500, sobre una mezquita musulmana.
Resultan muy curiosos los tejados de toda esta zona, planos y con las típicas chimeneas alpujarreñas.
En la plaza principal y en la mayoría de sus tiendas se agolpan los puestos de jarapas, totalmente artesanas.
Una parada obligatoria es la fábrica de chocolate "abuela ili", empresa artesanal que lleva más de una década elaborando magnífico chocolate, con más de 40 variedades.
Existen muchísimos lugares para comer en Pampaneira, nos decantamos por el restaurante "Casa Julio", un sitio muy acogedor, conocido en toda la zona por la calidad de su comida casera; obligatorio probar el "plato pampaneiro".
De postre, la especialidad de la casa, tarta de queso con trozos de nueces y chocolate, exquisita y que, por supuesto, compartiremos en breve con vosotros esta receta en el blog.
Enclavado en el corazón de la Alpujarra, nos encontramos con Bubión, desde donde pudimos observar las mejores vistas del Barranco.
Capilerira, el más alto de los tres pueblos que conforman el Barranco de Poqueira.
Las casas blancas de tejados planos dan forma a sus empinadas y zigzagueantes calles.
Una excursión preciosa y que recomendamos especialmente es visitar Fuente Agria, próxima al pueblo de Pórtugos, a 2 km, dirección Trevélez.
Es muy preciada por sus beneficios medicinales.
Junto a ella, cruzando la carretera, encontramos unas escaleras que conducen al rincón, posiblemente más bonito que la naturaleza nos ha preparado en la zona de la Alpujarra.
Al descender, nos encontramos con unas cascadas de agua ferruginosa, que caen de una altura de 20 metros y han ido coloreando de color calabaza todo lo que toca como consecuencia de la Limonita que contiene.
Es muy difícil poder plasmar en fotografía el encanto de este lugar, debido sobre todo a los contrastes de luminosidad.
Llegamos a Trevélez, el pueblo más alto de toda la Península.
Su clima seco y frío es ideal para la producción del famoso "jamón serrano".
Callejear por estos pueblos blancos es más que recomendable, cada rincón ofrece una sorpresa, una vista espléndida.
Si tenéis oportunidad no os lo perdáis: según comentan, en otoño su belleza natural y su variada paleta de colores le convierte en la imagen más fotografiada de la Alpujarra granadina.
Si ya habéis disfrutado de estos paisajes os animamos a que nos contéis vuestra impresión sobre estos pueblos blancos.
No puedo terminar esta entrada sin dejaros esta canción de Carlos Cano a su Granada Oriental, próximo destino cuando vuelva a esa gran ciudad.
Espero que os haya gustado,
Piedi






















