Un brownie (según la wiki) es un pastel de chocolate, pequeño, típico de la gastronomía de Estados Unidos.
Se llaman así por su color marrón oscuro o "brown" en inglés.
No existe un origen claro sobre este postre; se cree que se creó por accidente, cuando un cocinero olvidó usar levadura al intentar hacer un pastel de chocolate.
A nosotras nos parece una de las recetas más sencillas que existen y con un resultado espectacular; por ello, os queremos mostrar cómo lo hacemos.
A esta preparación básica que os dejamos se le puede añadir nueces o cualquier otro fruto seco.
Hemos puesto menos azúcar entre sus ingredientes para añadirle jarabe de arce que aporta dulzor y un sabor fabuloso.
Vamos pues con la receta.
INGREDIENTES:
- 200 gr. de chocolate fondant
- 100 gr. de mantequilla
- 3 huevos
- 75 gr. harina de repostería
- 75 gr. de azúcar moreno
- una pizca de sal
- 50 ml. de sirope de arce
- azúcar glass para espolvorear
ELABORACIÓN:
Ponemos en un bol la mantequilla y el chocolate troceado y lo fundimos en el microondas, ojo que no se queme!.
En otro bol, agregamos los huevos, el azúcar y el sirope de arce y batimos sin que llegue a doblar su volumen, no necesitamos que entre aire en la masa.
Añadimos el chocolate con la mantequilla junto con la harina tamizada, la sal e integramos bien pero lo justo, sin batir.
Precalentamos el horno a 190º C.
Forramos un molde rectangular de 25 x 35 aprox. con papel de hornear y vertemos la masa.
Horneamos durante 20 minutos.
Sacamos del horno y dejamos entibiar antes de desmoldar porque se puede romper.
Espolvoreamos con azúcar glass, lo partimos en cuadraditos y a la mesa.
Para las adictas al chocolate cono nosotras, degustar un buen brownie es un placer inmenso: es tierno, jugoso y muy rápido de preparar.
Que lo disfrutéis.






