El pastel que os presentamos en el blog, tiene una peculiaridad que lo hace distinto a los traídos hasta ahora.
Decidimos utilizar una alternativa muy saludable, la miel.
En el momento de endulzar un postre, muchas nos preguntamos qué opción es más conveniente, el azúcar o la miel, pues si de azúcares se trata, ambas contienen elevadas cantidades.
Sin embargo, ciertas propiedades marcan la diferencia entre el azúcar blanco que usamos habitualmente y el fruto de las abejas, la miel.
En ésta el contenido de calorías es algo inferior, la utilizamos en menores cantidades, ya que su poder endulzante es superior; por eso, las calorías que obtendríamos al usar miel, siempre son menos que las consumidas con el azúcar.
Además contiene más micronutrientes y en mayores proporciones y nos brinda calcio, magnesio, fósforo, ácido fólico y vitamina C.
Sabemos que también resulta un buen antioxidante y tiene efecto expectorante.
Por todo ello, queda más que claro que sustituir el azúcar por miel es un buen recurso dietético para colaborar con un alimentación más saludable y nutritiva.
Si además a este pastel , le añadimos ricotta y unas fresas, el resultado es sorprendente, una textura muy esponjosa con un sabor excelente.
Vamos con la receta.
INGREDIENTES: (Para un molde redondo, desmontable de 18 cms)
- 350 gr. queso ricotta
- 70 ml. de miel
- 50 gr. harina
- 4 huevos
- ralladura de un limón
- esencia de vainilla
- fresas al gusto
ELABORACIÓN:
Comenzamos separando las claras de las yemas de los huevos. Batimos bien las claras y reservamos.
En un bol ponemos el resto de los ingredientes, el queso ricotta, la miel, yemas de huevo, la ralladura del limón, esencia de vainilla y la harina tamizada. Mezclamos muy bien.
Incorporamos las claras, primero vertemos la mitad, mezclando bien y después el resto con delicadeza, con movimientos de abajo a arriba.
Untamos el molde con mantequilla, vertemos sobre él la masa y colocamos unas fresas cortadas, sobre la superficie.
Introducimos en el horno, precalentado a 180º C, durante 45-50 minutos, y dejamos enfriar dentro.
Lo hemos servido con un chocolate fundido y le da un toque maravilloso.
Que lo disfrutéis.





